Vaya que vivimos en un mundo plagado de paradojas… ¿no? Vaya que vivimos en un continente atestado por paradojas. Para empezar, creo que es importante definir a este término, constantemente utilizado en la vida cotidiana y ni hablar en los medios de comunicación, pero, ¿que significa exactamente? Un diccionario lo define como “una contradicción, que en ciertos casos, llega al razonamiento abstracto”. En cambio, en otro se lo define como”una figura de pensamiento consistente en el empleo de expresiones o frases que incluyen contradicción”. El diccionario de Encarta lo menciona como “Aserción inverosímil o absurda, que se presenta con apariencias de verdadera”
Ya con la definición académica, es conveniente mencionar algunas paradojas a modo de ejemplo. Shakespeare dijo “Nunca vi un día tan despreciable y tan hermoso”. Una canción exclama “Maldición, va a ser un día hermoso”. “Prohibido prohibir”, “Nunca digas nunca”, entre muchas otras de uso popular. Pero no son esa clase paradojas a las que quiero yo aludir, yo quiero destacarles aquellas paradojas que son sufridas en carne propia por millones de personas en todo el mundo, Aquellas paradojas que se caen de maduras y que por momentos hasta parecen graciosas, ridículas… pero que nadie hace nada por cambiarlas, porque seguramente ni les importan… esas paradojas, las más ridículas con las a veces nos sacan una sonrisa pero deberíamos llorar, esas son las paradojas, esas falacias son las que quiero señalarlas.
Que paradójico suena que en el país donde siempre se dice “Nunca más” refiriéndose al genocidio perpetrado por militares, todos los años se sigan festejando “El Día de la Raza”. Que paradójico suena que el segundo país latinoamericano con más fábricas de celulosa, haga un reclamo internacional por la construcción de dos nuevas quejándose del daño ambiental. Brasil, donde la mitad de la población es pobre o muy pobre, es el segundo mercado de lapiceras Montblanc y el noveno de Ferrari, las tiendas de Armani de Sao Paulo, venden más que en Nueva York. El Banco Mundial elogió hasta el hartazgo la privatización de la Salud Pública de Zambia diciendo “Es un modelo para África. Ya no hay más colas en los hospitales” el diario The Zambian Post agregó “Ya no hay más colas, porque la gente se muere en sus casas”. Hace cuatro años, un periodista llamado Richard Swift hizo probar a los trabajadores explotados de una plantación de cacao en Ghana, una golosina que los conmovió por su exquisito sabor, nunca lo habían probado ni sabían de su existencia… una barra de chocolate. Se publica que hay otra cosecha récord a orillas del río Mississippi: el algodón estadounidense inunda el mercado mundial y derrumba el precio, pero la verdadera cosecha récord es la que se da a orillas del río Níger: el algodón africano paga tan poco que ni vale la pena recogerlo. Todos están hartos de la corrupción, y se revelan contra el Gobierno, gritan al unísono “¡Que se vayan todos!”, esa revuelta “triunfó”, pero nadie se fue. El país con más armas de destrucción masiva destrozó a un otro, acusándolo internacionalmente que el también las poseía, destrozaron el país y no encontraron nada. El país de la democracia más fuerte del mundo… alentó, promovió y organizó las dictaduras en América Latina. Aquí donde la democracia es “representativa” nunca nadie parece representarnos. La Internet nos maneja la vida, en tan solo un segundo nos enteramos de hechos acaecidos a miles de kilómetros de distancia, pero ¿cuantos saben la realidad en nuestra propia ciudad? Como dijo Eduardo Galeano “Cuando George W. Bush propuso talar los bosques para acabar con los incendios forestales, no fue comprendido. El presidente parecía un poco más incoherente que de costumbre. Pero él estaba siendo consecuente con sus ideas. Son sus santos remedios: para acabar con el dolor de cabeza, hay que decapitar al sufriente; para salvar al pueblo de Irak, vamos a bombardearlo hasta hacerlo puré.”
Obviamente hay muchísimas más en todo el mundo, pero retrayéndonos en el tiempo… vemos que las paradojas siguen y que siempre se presentaron en la historia de la humanidad. Carlomagno, el fundador de la primera gran biblioteca de Europa era analfabeto. Según los evangelios, Cristo nació cuando Herodes era rey. Como Herodes murió cuatro años antes de la era cristiana, Cristo nació por lo menos cuatro años antes de Cristo. La esvástica nazi, sinónimo de muerte, guerra y discriminación actualmente era el símbolo de la vida en América, la mesopotamia y la India. Adolf Hitler general alemán y cabeza del partido Nazi, que condenó a muerte a más de 6 millones de judíos, era de origen judío.
Pero, ¿de qué nos sirve tener tantas contradicciones en este mundo? Es muy sencillo, para comprender la realidad, es necesario entender las paradojas. No todo es lo que parece y para conocer que es lo que realmente sucede y si nos interesa el cambio, debemos comprometernos e involucrarnos con ellas, ver que esconden realmente y aún más importante, el porqué de su existencia, de lo contrario jamás entenderemos la situación que nos toca vivir aunque nos guste decir otra cosa. Friederich Nietzsche, filósofo alemán dijo “A lomos de todas las paradojas se cabalga hacia todas las verdades”. Oscar Wilde, escritor inglés destacó que “El camino de la paradoja es el camino de la verdad. Para probar la verdad de las cosas, hay que verlas en la cuerda floja, cuando las verdades se vuelven acróbatas, entonces podemos juzgarlas”.
martes, 7 de agosto de 2007
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1 comentario:
Me sigue gustando este texto... (y te va mejor estos colores que el anterior..jajajaj!)
Se te quiere!
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